Los docentes revisan su rol dentro del aula

Apuestan por charlas cortas y muy estimulantes; las universidades buscan docentes buenos y entretenidos.07

 

Por los nuevos paradigmas de aprendizaje, los múltiples estímulos que reciben los alumnos y los formatos de oradores que dominan la Web, los docentes están revisando su rol frente al aula.

Ya no sólo deben transmitir, sino también motivar, ser carismáticos y constituirse en verdaderos actores de sus clases, no con el fin de brillar, sino de hacer brillar a sus alumnos.

Antes existían casos de docentes showmen, carismáticos, “pero eran excepcionales”, explica Cecilia Mosto, directora de posgrado en Gestión de Asuntos Corporativos de la UCA. “A partir de Internet hay un cambio de rol del docente frente al aula. Antes tenía una función clave que era no sólo la de orientar la búsqueda de información, sino también proveerla. Ahora esto último no hace falta y debe convertirse en un buen motivador hacia la reflexión y, fundamentalmente, a la búsqueda personal del conocimiento”, agrega.

“La idea de un profesor que todo lo sabe y que transmite su conocimiento a sus alumnos es de otra época. Sin embargo, el nuevo rol del docente como tutor de los aprendizajes, guía o conductor no lo exime de tener que convocar la atención en el aula ni de la necesidad de estimular a sus estudiantes. En ese sentido, el histrionismo docente nunca deja de tener cierta importancia al enfrentar grupos”, opina Roberto Céspedes, vicerrector académico de la Universidad de San Isidro Plácido Marín.

“Claramente, si el docente es entretenido es mejor. Aunque los universitarios se encuentran expuestos a diario a tantos estímulos que es casi imposible competir. Las nuevas generaciones son capaces de atender diferentes cuestiones en forma simultánea. Es una nueva capacidad de atención distribuida, difícil de comprender para los que tenemos unos años más. Pero una presentación atractiva del docente puede hacer la diferencia”, completa.

Hernán Etiennot, responsable del equipo de Teaching del IAE, prefiere evitar el término showmen y hacer foco en el concepto de carisma, que se relaciona con la capacidad de ciertas personas de motivar. “En nuestro staff, que los docentes tengan la capacidad de motivar a ejecutivos y alumnos es una condición necesaria, casi obligatoria.”

En el equipo de Teaching del IAE, los profesores toman clases de teatro, se reúnen para compartir experiencias de enseñanza con colegas, evalúan nuevas metodologías y cualidades a desarrollar por parte de los profesores. “En un mundo más verticalista, como el del pasado, la forma de ser atractivo estaba dada por la distancia, el conocimiento y el poder. En un mundo marcado por el compartir, la forma de ser atractivo cambió”, contrasta Etiennot.

Carlos Caram, coordinador de Gestión Académica de la Facultad de Diseño y Comunicación de UP, considera que el sujeto que aprende es el que debería ocupar el centro. “Un docente showman desvía la atención del objetivo central, que es el aprendizaje” dice y agrega: “La categoría de carismático de un docente es muy cercana a la de demagógico”.

El psicólogo social Martin Stortoni estima que la gran meta que debe establecer un profesor en sus cátedras es la de formar grupos. “Hay que dejarlos expresar sus emociones en el aula. Y a partir de ese punto podrán ser protagonistas de su propio aprendizaje y adquirir una actitud elevada de tolerancia a la frustración”, afirma el también docente.

“El show para mí -cierra- es el escenario que otorga la posibilidad de expresión, de un sentir, pensar y hacer en grupo.”.

Por Silvina Scheiner  | Para LA NACION

Imagen: ilustrativa web

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Código de seguridad * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.